MUSIC SELECTIONS

LOS SAXOFONES - JUAN COLÓN

martes, 21 de mayo de 2013

Libertad de expresión musical


El anhelo del músico en sentido general, diríamos en un 97%, es ser un clásico y/o un jazzista a los más altos niveles de profesionalismo posible.

Si abrazas la disciplina clásica es aprender a tocar a perfección las obras de los grandes genios que han existido, y no es un secreto para nadie el enorme sacrificio que esto implica. Férrea disciplina, tenacidad, concentración, técnica de alto nivel, afinación impecable, sonido hermoso, y si logras pasar la frontera y convertirse en solista las herramientas son mas complicadas porque son tareas gigantescas, aprenderse de memoria  los conciertos, tener la conciencia de cómo interpretarlos y que esta interpretación llegue al corazón del oyente.

Saber tocar los diferentes movimientos musicales con gracia, donde el oyente pueda percibir la diversidad de colores en cada pieza, en cada estilo, en cada sesión, porque se toca en trios, cuartetos, quintetos, orquestas de cámara, sinfónicas, etc. Etc., y todo es a su máxima expresión de calidad.

Se necesita de nervios bien templados, extrema concentración y tocarlo todo perfecto, porque el gran sentido de todo esto se resumen en que no existe la libertad para el clásico cuando se trata de tocar obras en conjunto. La precisión es vital para el éxito.

Para el jazz existen otros tipos de requerimientos, melodía y armonía de memoria, sin ninguna duda, técnica de alto nivel para tener la libertad de expresarse y que todo suene con relajamiento.

Ser un jazzista es una tarea tan gigantesca como ser un buen clásico. Dos mundos totalmente diferentes con algo en común por encima de todo, tocar con excelencia.

Pero lo que todos buscamos de una manera u otra es expresarnos con absoluta libertad a la hora de la improvisación, pero con la conciencia armónica como apoyo.

Es hermoso el sentir cuando se llega la hora de improvisar, de encontrarse con otros músicos que buscan lo mismo y sienten lo mismo.

Es un lenguaje altamente sofisticado el aprendizaje de todo, y al mismo tiempo una enorme satisfacción cuando puedes expresarte con libertad y conciencia.

Siento mucha pena cuando veo músicos de buen sentir tratando de mostrar sus condiciones de improvisadores, pero olvidan algo muy importante, el solo tocar por tocar encima de unas armonías determinadas es un arma de doble filo. Si no tienes la conciencia de que conoces las herramientas necesarias, cualquier músico sin importar instrumento, nacionalidad, se dará cuenta al escucharlo de sus dominios o sus fallas.

Es vital crear conciencia, ante todo sabiendo que poco a poco es que se logran las cosas y que no podemos ignorar las leyes, los conocimientos necesarios para incursionar.

Espero  no lo tomen como critica destructiva, es una manera de que tenemos que aprender a ser honestos con nosotros mismos.

Si usted no se sabe de memoria los círculos armónicos de las canciones, por lo menos léalos mientras va tocando, porque sin darse cuenta muchas personas de gran preparación ven lo que usted esta tratando de decir con su instrumento.

Todos cojeamos de una manera u otra, todos queremos ser aceptados, todos queremos ser aprobados, todos queremos decirle al mundo que somos bravos, pero hágale caso a su conciencia, es nuestro mejor juez y no nos alimenta una falsa valoración de nosotros mismos, permitiendo con eso que aprendamos poco o mucho, sea todo con conciencia.

Mi mayor ilusión sigue siendo aprender algo del grandioso lenguaje del jazz, si la tuya es el sueño porque eres joven, persíguelo con honestidad.

Ser excelente en ambos géneros es un sacrificio de amor la vida entera, sin la garantía de que lo aprenderás a dominar realmente.

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