MUSIC SELECTIONS

LOS SAXOFONES - JUAN COLÓN

jueves, 16 de mayo de 2013

Aprobación


Es una palabra que sólo cuando la buscamos tanto fuera como dentro de nosotros nos indica el enorme grado de inseguridad que tenemos. La razón principal de sentirnos aprobados es la falta de seguridad que no tenemos.

Es parte de nuestra cultura buscar en los otros la aprobación, nos gusta que nos digan lo bueno que somos, lo inteligente que somos, lo trabajadores que somos, para poder luego vanagloriarnos de eso.

En los países civilizados esa costumbre no tiene cabida, Por qué no?, porque la finalidad de todo el que emprende estudiar algo para descollar es la preparación como individuos para encontrar un lugar en la sociedad.

En nuestra cultura los nombres de las profesiones son parte del nombre real de la persona, Ing. Fulano, Licenciado Fulano, Doctor Fulano, Maestro Fulano, y así sucesivamente, nos encanta que nos pongan el titulo al llamarnos.

Si escucha con atención como se anuncia un músico de renombre, podrás ver con sorpresa que si presentan a un Chick Corea, simplemente lo presentan como es conocido, sin altisonancia, sin bombos  y asi con nombres grandiosos de diferentes profesionales.

No se usa la palabra maestro bajo ningún concepto, en cambio, en nuestra cultura cualquiera es llamado Maestro.

Recuerdo en un baile en la ciudad de New York mientras tocaba con un grupo local, llegó un pianista de nuestros grupos y lo invitaron a subir, mientras subía al escenario preguntaba de manera desesperada, ¿Qué tono es?, ¿Qué tono es? Me dio risa y pena porque era un merengue simple y no pudo identificar la tonalidad, imagínese usted en un bossa, un jazz, una balada, pude ver la pobreza de su preparación, pero le exigía a sus músicos que lo       llamaran, “Maestro”. Una manera de sentirse bien con su trabajo, había buscado afanosamente la aprobación de los otros, olvidando que el primer engañado era el mismo.

No busquemos ser aprobados por nadie, dejemos que la conciencia nos hable, no tratemos de acallarla, ella no tiene miramientos con nadie ni favoritismos, solo actúa por si misma en base al juez que todos tenemos dentro puesto por el Creador.

Hablar duro, con lenguaje vulgar, es una manera de ganarse la aprobación de los demás, sin importarle en lo absoluto a quien destruyen, humillan, solo buscan la gloria a como sea  lugar y si no se sienten aprobados quieren obligar a sus empleados a que sean serviles y si no se ajustan a sus caprichos son cancelados y/o obligados a renunciar.

Así también el músico que piensa que como ha trabajado con tal o cual artista es un músico de primera calidad, algo totalmente divorciado de la realidad.

Hay que prepararse por deber, para ser un verdadero profesional, para decirles a nuestros directores de agrupaciones  que no somos marionetas, ni somos sus títeres tampoco.

Si buscamos ser aprobados significa que estamos muy lejos de crear conciencia, esto sólo se logra cuando nos concientizamos en la necesidad de buscar la preparación como individuos y como profesionales hacer un buen trabajo dentro del conglomerado.

Puedo ver como nuestra preparación está plagada de grandes lagunas que nos negamos en lo absoluto a que sean llenadas, queremos que nos vean como grandes músicos, solistas, pero no somos capaces de sentarnos con nosotros mismos unos minutos para ver con honestidad si en realidad hemos estado en el camino correcto para convertirnos en  profesionales.

El desafío para entrar al mundo de los grandes músicos es de grandes proporciones y podrá sentir al final del camino que decir soy tal cosa es una expresión que en su mayoría de los casos carece de fundamento.

Estamos en un medio donde algo sencillo puede tornarse en complicado, por la deficiencia nuestra en estar consciente de lo que se necesita para desarrollarse y eso nos ha complicado la convivencia creando una gran confusión de valores.

Todos tenemos las leyes en nuestra conciencia y son aplicables a todo tipo de profesión.

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