MUSIC SELECTIONS

LOS SAXOFONES - JUAN COLÓN

viernes, 5 de julio de 2013

EDUCATIVA

Yo Yo Ma
I

“EL PODER DE LA MÚSICA” PARA AFECTAR EL CEREBRO

Escuchar música puede hacer que usted se sienta más relajado, pero en algunas culturas, se utiliza para aliviar el dolor.

La ciencia casi admite, sin llegar a confirmar, que los seres humanos estamos “cableados” para responder a la música. Los estudios también sugieren que la música podría algún día ayudar a curar la enfermedad de Parkinson o a los pacientes que han sufrido un derrame cerebral.

En El Poder de la Música, Elena Mannes explora cómo la música afecta a diferentes grupos de personas y cómo podría desempeñar un papel estelar en el cuidado de la salud.

Mannes ha dado seguimiento a la relación humana con la música a lo largo de su vida. Ella le dijo a Neal Conan, de NPR, que hay estudios que muestran que los niños prefieren "intervalos consonantes, los de sonido suave que suenan bien a nuestros oídos occidentales en un acorde, a los de una combinación de notas discordantes".

De hecho, Mannes dice que se ha encontrado que el llanto de los bebés de apenas unas pocas semanas de edad contienen algunos de los intervalos básicos comunes a la música occidental.

Ella también dice que los científicos han encontrado que la música estimula más partes del cerebro que cualquier otra función humana. Es por eso que ella ve mucho potencial en el poder de la música para cambiar el cerebro y afectar la forma en que funciona.

Mannes dice que la música también tiene el potencial de ayudar a las personas con déficit neurológico. "Un paciente que ha sufrido un derrame cerebral y ha perdido la función verbal - esas funciones verbales pueden ser estimuladas por la música", dice.

Una técnica, conocida como terapia de entonación melódica, utiliza la música para persuadir a porciones del cerebro a asumir el control de los que estén dañados. En algunos casos, puede ayudar a los pacientes a recuperar su capacidad de hablar.

Y debido a la forma en que asociamos la música con los recuerdos, Mannes dice que tales técnicas podrían también ser útiles para los pacientes de Alzheimer.

Hace un tiempo, los arqueólogos descubrieron antiguas flautas - una de las cuales se presume que es el instrumento musical más antiguo del mundo - que reproducen una escala similar a la occidental moderna.

"Y sorprendentemente", dice Mannes, "la flauta, cuando se toca, produce esos tonos increíblemente puros".

Es un descubrimiento importante, ya que añade al argumento de que la habilidad musical y el interés por esta estuvieron presentes temprano en la historia de la humanidad.

Título original 'The Power Of Music' To Affect The Brain, transmitido por NPR Radio. Traducción de Isaías Ferreira Medina de Servicios Metransol (metransol@yahoo.com)

II

CÓMO LA MÚSICA CAMBIA NUESTRO CEREBRO

La ciencia está cada vez más interesada en la relación entre el sonido y el cerebro.

Por Thomas Rogers

La música nunca ha estado más accesible. Hace apenas una década, cargábamos torpes reproductores de CD portátiles, que pesaban tanto como un libro de tapa dura y que saltaban cada vez que hacíamos un movimiento brusco. Ahora, nuestra colección completa de música (y gracias a las nuevas empresas como Spotify, casi cualquier canción en el planeta) puede caber en nuestro teléfono. Podemos escuchar música sin parar - en nuestros recorridos, en el trabajo, en el gimnasio y en cualquier otro lugar que deseemos. Pero, ¿qué está haciendo esta explosión de sonidos a nuestros cerebros?

En su nuevo libro, "Recuperación a la velocidad del sonido (Healing at the Speed of Sound)", Don Campbell, un autor que ha escrito extensamente acerca de la música y la salud, y Alex Doman, un especialista en tecnología de la función cerebral, hacen un amplio estudio acerca de lo que los últimos descubrimientos neuro-científicos nos dicen acerca de la música y el cerebro. Aunque el ruido excesivo puede ser perjudicial de distintas maneras, se ha demostrado que la música puede hacer mejorar a los niños con discapacidades de aprendizaje, ayudar a que los ancianos se sientan más conectados con el mundo, e incluso hacer que la gente mejore su estado físico. La música provee un “gancho” a los niños en los centros de la memoria del cerebro, que les permite retener más información, y puede desempeñar un papel enorme en la modificación de nuestro estado de ánimo.

Salón.com habló con Campbell por teléfono acerca de los peligros del exceso de ruido, la importancia de los ejercicios al ritmo de la música y por qué más niños deberían aprender a tocar instrumentos.

S. Como ustedes escriben en el libro, en los últimos años ha habido un consenso creciente de que los sonidos pueden tener efectos muy fuertes sobre nuestra salud en general.
C. La ciencia está comenzando a hacer preguntas muy diferentes a las de hace 20 o 30 años. Hace solo 3 meses, la Organización Mundial de la Salud publicó un estudio de 108 páginas que me sacudió de arriba a abajo. Dice esta que el ruido es el segundo mayor contaminante en el mundo de hoy. El ruido ambiental causa enfermedades cardiovasculares, deterioro cognitivo en los niños, trastornos del sueño, zumbido de oídos, por no hablar del simple fastidio que representa. Si está demasiado alta, no importa que se trate de música clásica, rock, lo que sea, no es buena para nosotros. Y las cifras son anonadantes. Dice el estudio que el ruido nos cuesta hasta 45,000 AVAD (disability-adjusted-life years) [Años de vida ajustados a la discapacidad; es decir, 45,000 años de vida saludable están siendo sustraídos en todo el mundo debido al ruido], por año.

Acabo de regresar de una semana en Nueva York, y yo tengo una aplicación de decibelios en mi iPhone. En los subterráneos este registró mucho más de 100 decibelios. Cuando estaba fuera, debía taparme los oídos y utilizar los auriculares de reducción de ruido.

S. Como ustedes señalan en el libro, la comunidad científica está cada vez más interesada en el estudio de las formas en que la música puede afectar nuestros cerebros.
C. Nuestro hogar, nuestro trabajo, todo el mundo que nos rodea está sobrecargado de sonidos. Mediante la selección de ciertos tipos de música, podemos mejorar nuestras vidas y disminuir el estrés. La música desencadena respuestas: Si hablo con ritmo y en rima, por ejemplo, otra parte de mi cerebro, no la que simplemente responde a las palabras, se activará. La música puede establecer conexión con las emociones. Crea respuestas automáticas autónomas.

S. Lo que fue sorprendente para mí fue, como ustedes señalan en el libro, la música rápida en realidad tiene efectos reales sobre la capacidad del individuo para reaccionar mientras se ejercita. En un estudio de 2009 que ustedes citan en el libro, unos estudiantes universitarios pedalearon la bicicleta más rápido o más lento dependiendo de qué tipo de música estaban escuchando - y eso les facilitó que se esforzaran más.
C. Si usted pone ritmo a su ejercicio, no se siente cansado tan rápido debido a nuestra tendencia natural a seguir un patrón. Si quiere hacer 100 lagartijas, comenzará a contar porque necesita del ritmo. La construcción de los ferrocarriles, por ejemplo, nunca habría sucedido tan rápidamente sin el uso repetitivo de las canciones de trabajo. Un profesor de la Universidad de Northern Colorado ha hecho una extensa investigación sobre lo que ellos llaman la ritmicidad y la rehabilitación, las cuales muestran que, para las personas que han tenido lesiones, el uso de patrones rítmicos, ya sea de un metrónomo o de la música, les ayuda a sostener la habilidad de prolongar el ejercicio de la terapia de rehabilitación. Se trata de una técnica llamada arrastre (entrainment). El cuerpo crea el ritmo, y entonces el terapeuta utiliza el ritmo en un contexto de rehabilitación.

S. Desde una perspectiva neurológica, ¿por qué es importante escuchar y oír música desde una temprana edad?
C. Mientras más participación con la música desde temprano - a través del canto y el movimiento - más activa múltiples niveles del cerebro simultáneamente. Si nos fijamos en el corpus callosum [de alguien que toca música] hay más conexiones entre los lados derecho e izquierdo. Un niño que está en movimiento, bailando y cantando, aprende la coordinación entre sus ojos, oídos y el sonido desde temprano. Y [la experiencia de participar en la educación musical] ayuda a integrar los aspectos sociales, emocionales y el contexto real de lo que estamos aprendiendo. Hay estudios que demuestran que los niños que tocan un instrumento tienen una mayor puntuación en el SAT, que aprender a controlar el ritmo y el tempo no solo ayuda a llevarse bien con otros, sino que planta las semillas de ventajas similares cuando somos mayores.

S. ¿Cómo ayuda con las discapacidades de aprendizaje?
C. En muchos casos, un ritmo de fondo puede ayudar y asistir a alguien con dislexia o autismo a hablar y a leer con el ritmo. La exposición a diferentes tipos de patrones - gama alta, gama media, gama baja, ritmo lento, medio, alto - puede ayudar a poner orden en sus pensamientos. En un estudio realizado en 2001, un investigador encontró que la actividad del cerero cambia cuando hay música suave, y hay evidencia biológica de que se puede eliminar una gran parte de la tensión en los niños frustrados exponiéndolos a sonidos más suaves. En el Jornal de la medicina complementaria (Journal of Complementary Medicine), en 2007, hubo un estudio que encontró que estos niños pueden canalizar más recursos cuando hablan con ritmo y rima, y cuando ellos tocan y escuchan música.

S. ¿Cómo ayuda a las personas mayores?
C. Nuestra audición disminuye radicalmente después de la edad de 60 años, y cuando alcanzamos los 80 no oímos las frecuencias altas y algunos sonidos se hacen más molestos y más confusos. Bajo diferentes tipos de medicamentos, el tinnitus ocurre con más frecuencia. Es un síntoma, no una enfermedad. Aprender a producir un ritmo cuando se habla con un anciano, usar un tambor, un simple tambor de mano, del tamaño de una pandereta, para traducir y transferir, la organización del lenguaje y el pensamiento se vuelve mucho más eficaz. Hay una empresa llamada ventana oval, que produce pisos que vibran, de modo que los ancianos puedan literalmente escuchar mejor a través de las vibraciones.

Existen interesantes estudios sobre la socialización. Mientras más perdemos nuestra audición, más aislados nos volvemos. La música y el ritmo ayudan a mantener a la gente envuelta con la vida. Gordon Shaw [profesor de la Universidad de California en Irvine] ha sido un gran líder en este campo. Mi madre tuvo demencia durante 10 años, y seguido le hablé en ritmo o le toqué canciones en el piano que mi padre solía tocar para ella cuando eran jóvenes, la despertaba.

S. Nuestras vidas están también mucho más profundamente inmersas en la música en estos días. Ahora que los reproductores de música son tan portátiles, me siento raro al salir de la casa sin escuchar algo en mis auriculares.
C. Si vivimos en un mundo donde no existe el silencio o la integración, no somos tan saludables como pudiéramos ser. Hace 125 años, toda la música era real y en vivo. No teníamos radios ni iPods, y ahora es todo lo contrario.

S. Correcto, y a la inversa, no tenemos tanto acceso al silencio.
C. El silencio es parte del patrón del cerebro. Ayuda a reintegrarlo, como el sueño, pero no podemos cerrar nuestros oídos como cerramos los ojos.

S. Yo encuentro también que, ahora que escuchar grandes cantidades de música es tan fácil, me impaciento a los 30 segundos de estar oyendo una canción y salto a la siguiente sin ninguna razón real.
C. Me encanta explorar iTunes, pero solo te dejan oír algo por 20 segundos para ver si te gusta. Es como un restaurante “todo lo que puedas comer”, pero hay que entender la nutrición de la misma. Si usted está cambiando música cada 30 segundos, asegúrese de tener dos minutos de silencio real. Es como masticar la comida, por así decirlo, antes de tragarla.

S. En el libro, ustedes describen algo llamado "discapacidad auditiva," o "trastorno del procesamiento auditivo", en el que los niños procesan el sonido incorrectamente. Como ustedes señalan, de 2 a 3 por ciento de los niños sufren esto, pero a menudo es mal diagnosticado como ADHD o hiperactividad.
C. Las discapacidades auditivas fueron descubiertas por los especialistas en oído, nariz y garganta, a principios de este siglo. Se manifiesta cuando los estudiantes no son capaces de discriminar entre los sonidos o están abrumados por ellos. De repente pueden darse cuenta que no entienden las instrucciones, tienen memoria auditiva pobre, y se distraen fácilmente, tienen dificultades para leer y tienen problemas de lenguaje. Los síntomas en el procesamiento auditivo pueden afectar todo nuestro aprendizaje y el sistema de comunicación. El oído puede causar dificultades dentro de los otros pares de nervios craneales, como el nervio vago, que no sólo afecta el diafragma, sino también el corazón y la laringe. Si algo no está bien en nuestra audición, podríamos no ser capaces de hablar y conversar sobre ello de forma correcta. Conozco a un estudiante de doctorado en la Universidad de Edimburgo, que está haciendo una fina investigación acerca de estas relaciones con la audición - a menudo no vemos a los oídos como una fuente de dificultades para la lectura y el aprendizaje.

S. Es evidente que muchos de los lugares son muy ruidosas y ha habido una cierta discusión acerca de que tener un TV o un radio en segundo plano cuando estamos tratando de hacer un trabajo es una gran distracción para la gente. ¿Está la ciencia de acuerdo con eso?
C. Diferentes edades requieren diferentes sonidos. Los cerebros de los estudiantes de secundaria y la universidad están en desarrollo y protegidos de tal manera que a veces el sonido les permite concentrarse mejor. Algunos de los estudios más recientes han encontrado que si alguien va a tener música de fondo mientras estudia, es mejor la música bien estructurada como Mozart y Vivaldi y Haydn, que la música pop o la música no estructurada. Pero todos somos diferentes. Para alguien que vive en un hogar donde haya un televisor, un microondas, un calentador, así como el tráfico de afuera, su mente no puede hacer otra cosa que trabajar para filtrar los sonidos. Para esa persona, el silencio puede ser muy atemorizante. Y ahí es donde la música puede ser utilizada como un puente. He trabajado en aulas con niños de tercer grado que tienen muy poca capacidad de atención, pero si se les da unos auriculares para cancelar el ruido, de repente pueden escucharse a sí mismos pensar.

Título original del artículo How music changes our brains, publicado en Salon.com

Traducción de Isaías Ferreira Medina de Servicios Metransol (metransol@yahoo.com)

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