MUSIC SELECTIONS

LOS SAXOFONES - JUAN COLÓN

domingo, 10 de noviembre de 2013

Si evoluciona el ritmo

Si evoluciona el ritmo, la melodía, también el arreglo debe evolucionar, así lo he creído siempre.

Si buscamos en la historia de los grandes géneros de la música popular: Jazz, Bossa Nova, Latin Jazz, Guaracha y el género Salsa a partir de los ochenta, el Bolero, el Tango, música Grupera, y así sucesivamente, la calidad musical es impresionante.

Las evoluciones han sido latentes, porque se ha mantenido la calidad de los trabajos. Grupos de bailes, orquestas de Jazz, bandas de Latin Jazz, todas han evolucionado conjuntamente con su calidad musical, donde sentarnos a escucharlos es un deleite de musicalidad.

Si buscamos en nuestro pasado veremos que los arreglos musicales de las grandes orquestas no tenían por donde criticarlos debido a su hermosa calidad armónica en todos. Arreglistas de la talla de Héctor de León, Antonio Cruz, Luis Pérez, Melisio Pérez, Rafelito Martinez, Papa Molina, Miguelo Peña, Rafael Solano, Félix del Rosario, Sonny Ovalles, Ramón Orlando, Juan Valdez, Leo Pimentel, Manuel Tejada, Rafael Quezada, Henry Hierro, Marcos Carrera, Cuchi Acosta, etc., etc., nos brindaron nuevos aportes logrando una amalgama de colores hermosos, cada uno con su peculiar estilo de arreglar el merengue.

De manera repentina el merengue empieza a dar un giro donde se echa a un lado la musicalidad para dar paso al mensaje el cual no logró el desplazamiento que se esperaba porque de manera increíble lo que ha sucedido es su propio auto desplazamiento, hemos dejado huérfano nuestro ritmo.

¿Huérfano de que? De buenos arreglos, buenas fusiones, y de intérpretes de melodía, creando todo esto una gran confusión con el oyente, con el amante a nuestras raíces, y con los aspirantes a aprender a tocar nuestra música.

Entablamos una guerra abierta contra el propio músico, insultos, blasfemias, calumnias, porque no vimos con buenos ojos tal desarrollo, se pensó que estábamos en contra de una evolución, confundiendo nuestro esfuerzo el cual no tenía nada que ver con los llamados maestros del nuevo merengue.

Se llegó a un antagonismo de tal proporción que nos convertimos en enemigos, veían en nosotros al culpable de que estos estilos nuevos no lograran lo esperado. Los periodistas, cronistas pagados nos veían como seres indeseables enemigos del progreso.

Si hablamos de progreso y evolución imaginamos que eso significa que todo sonaría mejor porque se estaría hablando de hermosos trabajos musicales llenos de profesionalismo y cuidado. Mi gran pregunta es, ¿hacia dónde vamos?

Por último, solo miremos los hermosos arreglos del pasado reciente, y decidamos por nosotros mismos por donde es que queremos ir. Para trascender en cualquier rama del profesionalismo en la vida, se requiere estar preparado, capacitado y consciente de que haremos algo valioso por lo único que nos representa en el mundo como dominicanos, un buen merengue.

Asi mismo vemos como va el camino de nuestra verdadera herencia, el merengue típico, si bien es cierto que estamos escuchando muchas fusiones de buen agrado, también es de ponderar que demasiada fusión llega a distorsionar lo que está hecho.

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